El mundo ha cambiado desde la última vez que estuve frente a un grupo de estudiantes; yo misma he cambiado. El contexto y las personas son distintos. Hasta hace muy poco resultaba inimaginable que un traductor tuviera acceso instantáneo a glosarios, bancos terminológicos de instituciones de todo el planeta, o que, en clase, los estudiantes, pudiesen buscar y verificar lo que acababa de decir el profesor mediante una tableta conectada a internet. En nuestra época hiperinformatizada en la que la información se encuentra a un clic de distancia, me parece que la labor del docente será quizá menos la de impartir conocimientos que ayudar al alumno a estructurar y a jerarquizar estos; enseñarlo a contextualizar ese cúmulo de información.
lunes, 17 de septiembre de 2012
Nuevos comienzos
El mundo ha cambiado desde la última vez que estuve frente a un grupo de estudiantes; yo misma he cambiado. El contexto y las personas son distintos. Hasta hace muy poco resultaba inimaginable que un traductor tuviera acceso instantáneo a glosarios, bancos terminológicos de instituciones de todo el planeta, o que, en clase, los estudiantes, pudiesen buscar y verificar lo que acababa de decir el profesor mediante una tableta conectada a internet. En nuestra época hiperinformatizada en la que la información se encuentra a un clic de distancia, me parece que la labor del docente será quizá menos la de impartir conocimientos que ayudar al alumno a estructurar y a jerarquizar estos; enseñarlo a contextualizar ese cúmulo de información.
martes, 12 de junio de 2012
Los días más largos del año
sábado, 25 de febrero de 2012
Ésta es Ginebra
Lista no exhaustiva de lo que significa vivir en Ginebra:
- Subirse al tranvía y oír conversaciones en: francés, italiano, alemán, español, inglés, turco, ruso, árabe, portugués, entre muchos otros, como si fuera lo más normal del mundo.
- Como corolario de lo anterior, tener la suerte de conocer personas de orígenes muy diversos. Además de suizos, tenemos amigos latinoamoericanos, españoles, kurdos, argelinos, chinos, italianos, indios, búlgaros, estadounidenses, británicos, etc.
- En Ginebra hay restaurantes afganos, peruanos, mexicanos, argentinos, eritrianos (debo confesar que nunca oí hablar de esta nacionalidad hasta que vine a vivir aquí), turcos, tailandeses, vietnamitas, marroquíes, australianos y un largo etcétera.
- Aprender a desarrollar sensibilidad intercultural y mostrarse abierto para poder interactuar con gente de cultura a veces radicalmente diferente a la de uno.
- Que los domingos las tiendas estén cerradas, pues cada vez se ha sometido la cuestión a votación por referéndum, el pueblo siempre se ha querido que el domingo sea un día para descasar tanto del trabajo como del consumo.
- Mostrar consideración hacia los demás y no hacer ruido antes de las 8 de la mañana ni después de las 10 de la noche.
- Vivir rodeada de agua: un lago y dos ríos.
- Pagar el alquiler más caro del mundo (creo que sólo superado por Tokio).
- Poder llevarse a casa –alquilado- un piano o el cuadro del que nos enamoramos en una galeria.
- Desayunar temprano, comer entre las 12 y las 2 de la tarde y cenar entre las 7 y las 8 de la noche.
- Comprar libros de segunda mano por poquísimo dinero, actuales y en muy buen estado gracias a Caritas y a Emmaus, asociaciones caritativas sumamente activas en toda Suiza.
- Esperar la primavera y los primeros rayos de sol con impaciencia, tras los largos inviernos (sobre todo el de este año, tardío, pero gélido).
- Saber que coexisten una población arraigada en la ciudad y una población flotante, de paso, funcionarios de alguna de las muchas organizaciones internacionales que tienen sede aquí. Ambas poblaciones llevan existencias paralelas, sin conocerse.
- Vivir en una ciudad en donde las mascotas (perros y gatos) son consideradas ciudadanos de primera clase que entran con su dueño a tiendas y restaurantes y que pagan medio boleto en el tren y en los transportes públicos.
- Acostumbrarse al hecho de que la carne de caballo se considere de lo más normal y haya carnicerías especiales llamadas “Chevaline” (cheval, en francés, significa caballo). Nunca he podido comer esta carne por razones éticas (y culturales: en México no comemos caballo, pero sí res, pollo, cerdo); lo que me parece raro es que los suizos consideran escandaloso que los chinos coman perro.
- Que en los supermercados no existan los tamaños "familiares" de productos, sino que, por el contrario, que muchos artículos estén concebidos para una sola persona.
martes, 31 de enero de 2012
Un día de nieve
viernes, 30 de diciembre de 2011
Una grata sorpresa de fin de año
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Una vez al año
domingo, 2 de octubre de 2011
Joan Baez, de nuevo

Joan estuvo en Washington el 28 de agosto de 1963, cuando Martin Luther King pronunció su "I have a dream ...", bajo las bombas de los estadounidenses B-52 en Hanoi, en 1972, en la televisión bajo la dictadura franquista español para interpretar "No Pasarán", en Gdansk Solidaridad en 1980, junto con Vaclav Havel en Bratislava, en 1989, o cantando "Amazing Grace" bajo el fuego en Sarajevo.
Dedicó sus últimas dos canciones a Troy Davis, recientemente ejecutado en Georgia (Estados Unidos), en cuya memoria ínterpretó “Imagine”, y “Here’s to you". Ambas canciones, -una de utopía, otra de desazón- nos arrancaron alguna lágrima a los 3000 seres humanos que estuvimos anoche en esa sala de conciertos con Joan Baez, ícono de una, de muchas generaciones.
domingo, 25 de septiembre de 2011
El instante sms
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El instante sms
Un leve bip lo anuncia; un sobre se dibuja arriba a la izquierda de la pantalla del teléfono móvil. Una simple presión del pulgar y aparecen las palabras: “Estoy en el Jardin des Plantes. Hace un día excelente. Estoy leyendo el último libro de Botton. Besos. Enviado el 10.04.2003 a 15:45:37 De: V …06 89 …”
sábado, 17 de septiembre de 2011
Trayecto en tren
jueves, 1 de septiembre de 2011
En armonía
martes, 26 de julio de 2011
2do Simposio de Urban Sketchers en Lisboa: arte, creatividad y camaradería
En la mañana, los 150 participantes y los veintitantos profesores, procedentes de los cinco continentes, nos dábamos cita en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad para intercambiar impresiones y dividirnos luego en pequeños grupos de trabajo (workshops) para salir a dibujar la ciudad. Cabe decir que la organización y la logística fueron excelentes.
Además del ambiente tan estimulante, la ciudad misma favorecía la creatividad; las calles adoquinadas, las plazas, las fachadas de azulejos, las vistas espectaculares del Tajo, los tranvías, los colores y olores. Desde el principio, quedé impresionada por la calidad de los artistas participantes, a quienes yo llamaría las “grandes ligas” del mundo del sketch, y hasta me sentí algo tímida de participar, yo, simple amateur. Sin embargo, desde un principio se creó una atmósfera de camaradería entre todos, así como muchas ganas de compartir y de aprender unos de otros, por lo que mis temores se disiparon enseguida. Disfruté mucho la sensación de familiaridad y de pertenencia que había entre nosotros al compartir una mañana o una tarde dibujando juntos, intercambiando técnicas, consejos, puntos de vista. En las tardes, después de la comida, teníamos conferencias antes de los talleres de la tarde.
La conferencia de Matthew Bhrem, “ Sketching on Location: Teaching and Learning" resonó en mí profundamente, pues confirmó algo que siempre había intuido: el dibujo es una habilidad que puede aprenderse, como aprendemos a escribir, y que está al alcance de todos. Según Bhrem, para iniciarse en el dibujo, habría que abandonar la noción de talento, pues es perjudicial e inhibe a quien se acerca al dibujo por primera vez. Lo más importante no es el resultado final, sino el proceso, la observación, lo que cada quien capta y lo que a cada quien le parece interesante de un lugar determinado. Cada quién tiene una forma personal de capturar su entorno y de expresarse a través del dibujo. Observar a otros dibujar es también una manera enriquecedora de aprender y mejorar el propio estilo.
Los talleres que tomé: “Explorando Chiado” (Barrio muy céntrico de Lisboa), “Cityscapes” (Paisajes Urbanos), “Unfinished Business” (Asuntos inacabados), “Environments” y “Lining over Color” me permitieron alejarme de mi “zona de confort” y de mis hábitos, para abrirme a métodos y técnicas nuevas.
El último día, después del taller de la mañana y de las conferencias de la tarde, nos dimos cita en la Praça do Comercio, enorme plaza en el extremo sur de Lisboa, frente al mar, para dibujar todos juntos en el sketch crawl (maratón de dibujo), evento en el que no solo participamos los urban sketchers, sino la gente de Lisboa; niños y adultos, locales y turistas. Fue increíble. Una tarde verdaderamente inolvidable.
Maratón de dibujo en la Praça do Comercio
Mis recuerdos del simposio:
- El primer día, en el lobby del hotel vi a tres personas con mochilas y pensé que eran participantes del simposio; me acerqué y les pregunté: ¿son sketchers? Y para mi sorpresa, una de ellas era ¡Gabi Campanario! (el fundador de USK).
- Lo fantástico que fue encontrarme personalmente con gente que conocía por internet y de cuyos dibujos soy admiradora, y observarlos dibujar “en directo”.
- Convivir con tantos artistas talentosos y creativos y sentirme contagiada de creatividad.
- Aprender mirando dibujar a los demás participantes, cada uno con un estilo y una técnica diferente Al final de cada sesión, era sorprendente ver la interpretación de cada de un mismo lugar.
- Hacer nuevos amigos con los que comparto un mismo interés.
- Descubrir nuevos materiales, como los pinceles de agua y las acuarelas Ecoline.
- Descubrir Lisboa libreta en mano, sobre todo el barrio de Chiado.
- Sentir que el dibujo -hasta hace poco una afición- gracias a estos días y a lo mucho que me inspiró todo lo que vi y viví en el simposio, se va convirtiendo en una pasión a la que quiero dedicar más espacio en mi vida.
¡Han pasado ya tres días, y mi cabeza sigue llena de imágenes: veo colores, gente, las calles de Lisboa y nos veo a nosotros, sketchers, dibujando, dibujando, dibujando!
viernes, 17 de junio de 2011
II Sketching Symposium, Lisboa, 07.2011
Hace varios meses escribí un post sobre Urban Sketchers, una comunidad que reúne a dibujantes de sketches (bocetos) tanto profesionales como aficionados de todo el mundo, de la que soy miembro. Por segundo año, en el mes de julio se organizará un simposio el que se darán cita muchos de los miembros de esta comunidad para dibujar, intercambiar técnicas y experiencias y aprender en tallleres y curos impartidos por los miembros profesionales. La ciudad anfitriona este año es Lisboa, Portugal, ciudad que ahnelo conocer desde hace años. Ya es oficial: estoy inscrita al simposio y a los talleres. Nunca soñé con participar en un evento así; con conocer a apasionados del dibujo de diferentes partes del mundo, casi no me lo creo. Los talleres se llevarán a cabo al aire libre, en los distintos barrios de Lisboa. Todos iremos armados con libreta, lápices, rotuladores, acuarelas, lápices de colores, carboncillo, o el material preferido de cada quien, para dibujar las calles y los habitantes de la capital portuguesa. ¡Ya siento gran curiosidad y expectación por los lugares, por la gente y por el ambiente que debe existir en una reunión de personas tan disímiles y tan parecidas a la vez!


